Marca personal y contenido
Tu sitio web,tu motor de ventas.
Un sitio hecho a la medida de tu negocio, que te diferencia, genera confianza y convierte visitas en clientes: atrae a los que ya quieren comprar, filtra a los curiosos y agenda las llamadas por vos.
Precio cerrado de USD 500, todo incluido: sin plantillas, sin comisiones y sin reuniones eternas.
Tu negocio vale más de lo que tu sitio web muestra.
Si tu sitio se parece al de todos, el cliente que podría pagar por lo bueno que sos termina comparando precios. No te falta esfuerzo ni talento: te falta un sitio que transmita lo que valés.
Tu sitio no muestra lo que valés
Dice lo mismo que el de tu competencia, así que el cliente no ve la diferencia entre vos y el de la vuelta. Y cuando nadie ve la diferencia, se elige por precio.
Tus ventas dependen de tu agenda
Cada consulta la sostenés vos: explicás lo mismo por WhatsApp, por teléfono y otra vez en la reunión. El día que no podés contestar, simplemente no entra un cliente.
El que duda, se va a otro
Quien entra y no entiende en cinco segundos lo que hacés, se va y no vuelve. Y filtrar también es vender: decir para quién no trabajás te devuelve tus horas.
Cuando el sitio explica, transmite confianza y filtra por vos, el cliente llega decidido. Y vos volvés a hacer eso que te hace bueno.
Sitios a la medida de tu negocio, no plantillas.
Veo siempre el mismo patrón: negocios excelentes que pierden clientes porque su sitio no transmite lo que de verdad valen. Diseño sitios que explican, generan confianza y venden solos. Y me involucro como si el negocio fuera mío: si el sitio no trae consultas, no le sirve a ninguno de los dos.
Primero el mensaje, después el diseño
Ordeno el sitio con StoryBrand: el visitante se reconoce en el problema, entiende lo que está en juego y ve por qué vos sos la salida.
Copy que conecta de verdad
Escribo con las palabras que usa tu cliente y con lo que de verdad lo frena, para que sienta que le hablás a él y no a cualquiera.
Diseño propio, no plantillas
Cada sitio se arma con tu voz, tu estética y tus pruebas —trabajos, resultados, testimonios—, que es lo que hace que confíen en vos antes de escribirte.
Filtra, mide y te devuelve tiempo
Cada sección responde una objeción y deja claro si sos para él. Dejo la analítica instalada y la leemos juntos: qué trae consultas y qué conviene ajustar.
Trabajo con pocos clientes a la vez. No es una estrategia: es que cada proyecto lo siento un poco mío, y así es como salen bien.
Tres pasos para tener un sitio que venda por vos.
Un proceso claro, con fechas y entregables concretos, sin reuniones eternas ni sorpresas al final. Vos seguís con tu negocio; de que el sitio venda me ocupo yo.
Llamada de diagnóstico
Me contás qué vendés, a quién le vendés y dónde se te escapan los clientes. Salís con un plan claro para tu sitio, lo hagas conmigo o no.
Estructura, copy y diseño
Armo el recorrido, escribo el texto y diseño cada sección con animaciones finas, todo pensado para diferenciarte y convertir. Vos aprobás por partes: primero el mensaje, después el diseño.
Lanzamiento y primeras consultas
Publico el sitio, conecto el WhatsApp y la analítica, y miramos juntos los primeros números. Ahí el sitio empieza a agendar por vos.
Sin costo ni compromiso. Y si tu proyecto no encaja con lo que hago mejor, te lo digo ahí mismo.
Sitios que se sienten tuyos y venden por vos.
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Un sitio web. Un precio. Todo incluido.
No es una landing suelta ni una plantilla: es tu sitio completo, armado para mostrar el valor real de tu negocio, filtrar a quien no es tu cliente y convertir visitas en consultas. Desde el primer día sabés qué incluye y cuánto sale.
- Sitio web completo a tu medida: inicio, servicios, sobre vos y contacto
- Estructura StoryBrand y copy escrito sección por sección
- Animaciones y microinteracciones finas
- Versión mobile impecable
- Carga rápida y SEO base
- Botón de WhatsApp y formulario conectados
- Analítica instalada y dos rondas de ajustes
Pago único por el sitio completo, sin costos ocultos ni comisiones por venta: lo que acordamos en la llamada es lo que pagás.
Es una inversión que hacés una sola vez y queda vendiendo por vos todos los días: también los domingos, y también cuando estás ocupado.
Quiero un sitio que venda por míTocás el botón, me contás tu negocio y coordinamos la llamada de 20 minutos.
- Se parece al de miles de negocios
- Le habla igual a todos, así que no le habla a nadie
- Lo miran y se olvidan de vos
- Lo mantenés, lo explicás y lo vendés vos
- Tiene tu voz y tu carácter
- Atrae a los que ya quieren comprar
- Filtra a los curiosos y te libera tiempo
- Te deja tiempo para lo que sabés hacer
Si el sitio no cambia, tampoco cambia lo que te pasa todos los días.
- 01Tus ventas siguen dependiendo de tu tiempo: el día que no podés contestar, no entra una consulta.
- 02El cliente se queda con el que mejor se explica, no con el que mejor trabaja. Y eso no se arregla trabajando más horas.
- 03Gastás tus mejores horas en gente que nunca iba a comprar, y llegás a tu trabajo real cansado.
Ahora imaginá lo contrario, cuando el sitio hace su parte:
Tu sitio vendiendo, mientras vos hacés lo que amás.
Un sitio bien armado hace por vos las tres cosas que más te cansan: atrae a los que ya están decididos, filtra a los que no son tu cliente y te deja la conversación empezada. Vos aparecés cuando ya quieren comprar.
- Quien entra entiende en cinco segundos qué hacés y por qué valés más, y sigue leyendo porque se siente identificado.
- Los mensajes que llegan son de gente que ya decidió: llegás a la conversación con la mitad del trabajo hecho.
- Dejás de repetir lo mismo en cada consulta y te queda tiempo para lo que de verdad te llena: tu trabajo.
Consultas desde tu web
en línea
Negocios que recuperaron su tiempo.
Historias reales de gente que dejó de vender cada consulta a mano.
“Tenía una web linda que no me traía nada. Hoy llegan mujeres que ya vieron todo lo que hago y me escriben convencidas. Es la primera vez que siento que mi página trabaja para mí.”
Camila R.
Centro de estética
“Antes perdía horas con gente que preguntaba el precio y desaparecía. Ahora me escriben clientes que ya entendieron lo que hago: me devolvieron el tiempo y las ganas.”
Marcos D.
Estudio contable
“Me costaba explicar en palabras lo que hago. Ahora mando el link y el cliente llega entendiendo todo. Se nota en cada reunión.”
Julián P.
Arquitecto
Lo que suelen preguntarme antes de arrancar.
Y si queda algo suelto, escribime por WhatsApp: te contesto yo, no un bot.
El sitio web completo: estructura, copy, diseño, animaciones, versión mobile, botón de WhatsApp conectado y analítica instalada. No hay extras por sección ni por cambios menores.
Un sitio web completo. No entrego una landing suelta: armamos las secciones que tu cliente necesita para decidir —inicio, servicios, sobre mí y contacto— y queda listo para sumar páginas más adelante.
Un sitio web completo suele llevar entre dos y tres semanas desde la llamada inicial, según la velocidad con la que lleguen tus contenidos y tus aprobaciones.
Media hora para contarme lo que hacés, tu logo si lo tenés y acceso a tu dominio. Del resto me ocupo yo: estructura, textos, diseño y publicación. Tu único trabajo es contar tu negocio.
Vamos por partes, así nada depende de la suerte: primero aprobás la estructura y el texto, y recién después el diseño. Además tenés dos rondas de ajustes incluidas, para que quede como lo imaginás.
Trabajo con negocios que venden un servicio o un producto y quieren recibir más consultas. Si tu proyecto no encaja con lo que hago mejor, te lo digo en la llamada.
Lo acordamos en la llamada: normalmente la mitad para arrancar y la mitad cuando el sitio queda publicado y funcionando.
En que está pensado para vender, no solo para verse bien. Una plantilla te obliga a meter tu negocio en su molde; acá el sitio se arma alrededor de tu diferencia y de lo que tus clientes necesitan entender para decidirse.
Nadie serio puede prometerte ventas, así que no te lo voy a prometer. Lo que sí hago: partir de tu cliente real, dejar el sitio medido desde el primer día y ajustar con esos datos, para que las consultas que lleguen sean de gente que ya quiere comprar.
Vos, a lo tuyo. De vender se ocupa tu sitio.
Son veinte minutos. Te muestro cómo se vería tu sitio, cómo filtraría a los curiosos y qué haría para que te lleguen consultas de gente que ya quiere comprar. Y si no soy la persona indicada para tu proyecto, te lo digo ahí mismo.
Te responde la misma persona que va a diseñar tu sitio. Sin bots, sin formularios eternos y sin vendedores de por medio.